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- "Jesús dio en el Cenáculo la Comunión en la mano a los
Apostoles".
Esto no lo dice el Evangelio. Es sólo una suposición,
pero aún cuando así fuere, los apóstoles
estaban siendo ordenados Obispos. No eran simples fieles.

- "Lo ha aprobado la Iglesia".
En contra del parecer de la mayoría de Obispos del mundo.
¿Y no representaban éstos a la Iglesia? Y el Papa, ¿por
qué lo prohibió en la Diócesis de Roma?
¿No es Él quien mejor representa a la Iglesia? Tampoco
se consultó a los laicos, que también son Iglesia.
Además, cada Obispo tiene autoridad para aprobar o denegar
este rito. En estas circunstancias, decir que lo ha aprobado
la Iglesia no es decir toda la Verdad.
- "No es más santa la lengua que la mano".
No es cuestión de
anatomía sino de dignidad. Se trata de una revelación litúrgica y
un logro tradicional que debemos aceptar con humildad y
obediencia. La Liturgia nos habla de las "Santas y Venerables
Manos" de Jesús. Así son las de los Sacerdotes el día de su
Ordenación; pero no las de los simples fieles, aptas para funciones
profanas. Las manos lo tocan todo, hasta lo más bajo; en la lengua se
deposita sólo lo que está limpio y puro. Además, tocar encierra cierta
expresión de dominio sobre el objeto, y el Santísimo es un Regalo del
Padre Dios, sin yo merecerlo.
- "No es una práctica nueva".
Pero sí superada y desechada
por la Iglesia que, guiada por el Espíritu Santo, camina a su
perfección. La Comunión en la mano es hoy más que un anacronismo:
produce una ruinosa involución. Con un agrabante: Cuando se
utilizaba esta práctica no se comprendía con tanta profundidad el
Misterio Eucarístico. Así lo confirma el Documento de legalización.
- "Para los antiguos cristianos, comulgar en la mano no significaba
menos respeto que comulgar en la boca".
Para algunos sí. Pero la comparación no es válida
si los Cristianos a que se hace referencia, no conocian otro
modo de hacerlo. y la predicación de los Santos Padres,
ya desde el S. II, exhortando a "Comulgar con temor y temblor",
y prohibiendo tocar el cáliz e incluso el altar, está
pidiendo a gritos la llegada del rito de Comulgar en la boca.
- "En las manos es un gesto más natural".
Pero en la
Sagrada eucaristía nada es natural. Todo es sobrenatural. Las
apariencias no nos dan la Vida,.
- "En caso de aglomeración de fieles, cualquiera puede dar la
Comuniónn para que la ceremonia no se alargue".
Es una tentación. Cristo no entrego su Cuerpo a las multitudes
del Monte de las Bienaventuranzas. Allí ofreció
sólo un símbolo eucarístico, y les alimentó
con el Pan de su palabra. pero su Cuerpo y su Sangre los reservó
para la intimidad del cenáculo. Por eso, una celebración
multitudinaria, o se organiza bien (suficiente número
de Sacerdotes, acólitos y comulgatorios) o se deja solo
la celebración de la Palabra.
- "En algunas Parroquias en que, por la escasez de Sacerdotes, no
tengan regularmente Misa Dominical, es bueno que algún seglar o alguna
monja, celebren la Palabra y repartan la Comunión".
Nueva
tentación. Si falan Sacerdotes, hay que hacer "rogativas" para que el
Dueño de la Mies envié obreros a su Mies. Y si no hay Misa, se puede
organizar a los fieles para que recen el rosario y/o mediten la Palabra
y hagan una Comunión Espiritual. Santa Catalina de
siena -Doctora de la Iglesia- nos dice que si no fuere posible
comulgar, podrían recibirse las mismas Gracias en una Comunión
Espiritual.
- "Yo sigo las indicaciones de mi Párroco o de mi
Obispo".
Pero ellos no siguen el ejemplo de los Papas, que
prohibieron ese rito en la Diócesis de Roma. Además pueden estar mal
informados. y siempre debemos obedecer a Dios (la Verdad ) antes que a
los hombres.
- "No somos niños para que se nos dé el alimento en la
boca".
Pero no recibimos un alimento cualquiera que deba asimilar nuestro
cuerpo, sino al contrario: Al Comulgar hemos de ser transformados
por Cristo, ante el que hemos de sentirnos niños para entrar
en su Reino.

- "La Ceremonia es más rápida si se Comulga en la
mano".
Todo lo contrario, los que comulgan según este modo reprobable,
deberían:
1º Hacer un acto de Adoración (M Romano).
2º El Sacerdote obserba si la mano del comulgante está
limpia (Doc. 3-4-85).
3º El comulgante extiende la mano izquierda sobre la
derecha. 4º El Sacerdote muestra la S. Forma diciendo " El Cuerpo
de Cristo", y espera a que el Fiel responda Amén 5º El Sacerdote
deposita la S. Forma en la mano del comulgante. 6º este la toma con
la mano derecha y la consume delante del Sacerdote. (Carta anexa a
M.D.). 7º Tanto el Sacerdote como el fiel han de comprobar que no
quedan Sagradas Partículas en la mano. (Inmensae C.,
5). ¡Tantas cosas y tanto tiempo para hacer una cosa que no
está bien!. La Ceremonia se acorta cuando los fieles se disponen
arrodillados a lo largo del Comulgatorio. pero tampoco es cuestión de
rapidez sinó de dignidad. Y a Dios no se le escatima el tiempo.
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